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sábado, 31 de enero de 2009

A por las 12 semanas

Hace días que no me siento a contaros nada, he tenido un poco de lío, justamente ese lío del que te dicen debes huir estando embarazada, he llenado los días de más cosas de las que mi embrión es capaz de soportar y..., zasca, el jueves me dijo -hasta aquí, tienes que descansar-, por narices tuve que obedecer la petición de mi cuerpo, usó un arma demoledora, usó una tremenda jaqueca.

Ya superada, ya restablecida os cuento que sigue mi peregrinaje, estoy llevándolo todo por duplicado, tengo seguro privado y tengo seguridad social con lo cual de momento tiro de los dos hasta que decida con quién me quedo ¿Qué me ha supuesto esta decisión?, tener que ir a 2 análiticas completas con un sólo día de diferencia, tener que ayunar 2 días seguidos, tener que tomar el frasquito de glucosa 2 veces..., buag, tener que pincharme en los 2 brazos, para quien no le importan estas cosas pareceré una ñoña, para mí que soy un poco aprensiva ha sido dificilillo.

La experiencia con el seguro privado no está siendo satisfactoria, al menos de momento, he dado con una ginecóloga (que no es la mía) que no me resulto cercana, creó un clima demasiado frío, y con una analista (¿se dice así?) que me sacó sangre en un ambiente muy seco, de Srta Rotenmeller -no has traído la muestra de orina, ah, que no lo vas a hacer, te he dicho que muevas el brazo? podías haber líado una...-. Tengo puestas mis esperanzas en mi ginecóloga, la conozco el próximo día 14 de Febrero.
Para contrarrestar ésto, mi matrona de la seguridad social, Julia, es muy serena, pausada, agradable y te infunde mucha seguridad, me dió buenos y muchos consejos que no me cuesta nada seguir (de hecho creo que están haciendo efecto), me escuchó.

Lo mejor: que me van a hacer 2 ecografías de las 12 semanas, a la primera vendrá el padre de mi criatura y a la segunda podrán asistir su abuela y sus tías, ¿a qué es genial tener hueco para todas las que ocupan mi corazón?.

Hoy es un gran día, superada la jaqueca he dado un largo paseo con Lenon (es mi perro), he olido el campo tras la lluvia y respirado la mañana. Disfruto del kilo que he cogido, acaricio la incipiente barriguita, me prometo cuidarme más.

miércoles, 14 de enero de 2009

Primera consulta



He comenzado con los peregrinajes al hospital, hoy he tenido mi primera consulta, ha tenido un sabor agridulce ya que 5 minutos antes de que mencionaran mi nombre indicándome que pasara, me han comunicado por teléfono que mi tía ya nos había dejado...,

La consulta ha sido muy rápida, me han tomado todos los datos, me han dado los volantes para una analítica completa, incluida la de glucosa (ésto es curioso porque no suelen mandarlas tan pronto, claro que yo soy añosa), me han tomado la tensión y el peso, y por supuesto, me han dicho todo lo que no debo comer ni hacer de momento. Recordáis que os dije que la acribillaría a preguntas, pues me he quedado en blanco, la doctora me ha aconsejado que me apunte todo en una hoja, ya sabía eso pero tenía el alma partida y no pensaba muy claramente. Lo mejor de esta tarde ha sido que antes de finalizar la consulta me han invitado a quitarme las braguitas para hacerme una ecografía - qué bien, no sabía que iban a hacerlo-, hemos podido ver el latido de ella, o el, latía muy deprisa y me han dicho que está todo bien, mide 19,80mm. Si os fijáis bien en el centro, donde aparece la mancha negra, a la izquierda hay una mancha más grisácea, arriba hay una A, pues desde la A hasta abajo es mi embrioncito.


No deja de sorprende las paradojas de esta vida, unos corazones dejan de latir y otros lo hacen a un ritmo tal que parece que quieren llegar a este mundo cuanto antes: querida tía, me habría encantado conocerte, sonríe allá donde estés.

domingo, 11 de enero de 2009

Dar vida

Una vez más le he estado dando vueltas al hecho de dar vida, es la primera vez que lo hago con esta intensidad. Dar vida es tan importante, tan poderoso, que de ello depende la supervivencia del ser humano como especie, si no nos reproducimos, sencillamente, desaparecemos. Es un poder que tiene la mujer, la biología nos ha favorecido. Si nos negamos a tener hij@s porque esta sociedad nos discrimina se genera un problema de gran envergadura, desciende la natalidad, con ello comienza a invertirse la pirámide de población, empieza a analizarse los problemas a largo plazo, menos población activa más población envejecida....etc

Resulta curioso como se habla del descenso de la natalidad y de sus repercusiones pero nunca se ha empoderado a la mujer haciéndola conocedora de este poder. Lógicamente, cuando se habla de poder siempre se hace en términos patriarcarles por lo tanto, dar vida es algo que no cabe en sus definiciones. Del mismo modo, la historia de la humanidad es una historia machista, no digo nada nuevo, y que la mujer diera la vida, fuera la única capaz de perpetuarnos, pese a su relevancia, no era algo a tener en cuenta, de ese hecho lo importante era lo que nacía. Ésto es así hasta el punto que a las familias se las conoce por el apellido del padre, en sociedades patriarcales no cabe otra cosa, y es aquí donde me paro, ¿cómo puede negársele la importancia a la mujer en este hecho, cuando la sociedad, los hombres, se están adjudicando su trascendencia?.
Quizá es un tema muy mañido pero no puedo por menos asegurar que no es cuestionable el orden de los apellidos, si "nosotras parimos, nosotras decidimos", es sencillo. No necesito saber qué suena mejor si en este sentido o en el otro, no necesito echarlo a suertes porque resulta el sistema más justo, no necesito nada de eso porque este gesto, como muchos a lo largo de la vida es hacer política, viene de un sentir ideológico y con ello se restablece el orden para que se haga justicia, una justicia negada en muchos ámbitos y en éste también aunque a alguien le pueda parecer exagerado. No necesito hacer nada de eso porque son ellos los que lo necesitan.
No hace mucho, a mi alrededor he podido escuchar comentarios del tipo -lo del apellido es algo que no nos planteamos porque no es importante,..- y yo me pregunto ¿importante para quién?, porque para no ser importante le poneis el de él, y si no es importante por qué pesa tanto la cultura, por qué historicamente se perpetúa el apellido de él, sencillamente ridículo. Y lo más ridículo de todo la mierda de ley que se han sacado, - si la madre y el padre no llegan a un acuerdo prevalece la costumbre y se pondrá en primer lugar el apellido del padre-, únicamente son nuestros bebés si somos madres solteras, chúpate esa.
En mi caso no ha habido nada que hablar, ni nadie a quien convencer pero, el simple hecho de saber que el poder de decisión lo tiene él, el simple hecho de pensar que con la negativa del padre de mi hija, o hijo, a poner mi apellido en primer lugar supondría no ponérselo me revuelve por dentro, porque no es un derecho es una migaja, si quieren nos lo niegan, no les dará vergüenza.
Y luego tienen el morro de quitarnos parte de la baja maternal, si, de quitárnosla porque ese es nuestro derecho, uno de los pocos adjudicados, y cuando se plantean entrar en juego en el cuidado de los primeros meses, toma, llega otra mierda de ley y establece que el derecho de los padres va en detrimento de nuestro derecho como madres, ya está bien, ¿por qué no se lanzan a la calle y exigen una ley que les garantice la baja de paternidad, independientemente de la nuestra? no, es más cómodo solicitar la baja de paternidad tal y como se ha establecido con esta ley...., lo dicho, una vergüenza. No quiero ofender a nadie, cada una negocia sus situaciones, yo ésta, tampoco la tengo encima de la mesa, y no ha sido cuestión de suerte que mi pareja y yo no tengamos que discutir esta cosas, no ha sido suerte porque es mi eleccion.

lunes, 5 de enero de 2009

Primeras reacciones


Lo primero que se me pasa por la cabeza es -cuántas cosas tengo que hacer-, también pienso -en qué medida cambiará mi vida?-, todas hemos oído hablar en mil ocasiones que cuando tienes una hija, o un hijo, tu vida da un giro de 180 grados (he estado a punto de poner de 360, y sabemos que eso me dejaría tal y como estaba, aunque un poco más mareada), que no puedes ni siquiera imaginar lo que te va a cambiar, que todo va a girar en torno a ella, o el. Debo reconocer que eso me da un poco de miedo, sé que tengo la capacidad de encajar en mi vida la vida pequeña que se me avecina pero quiero que ocupe un hueco en ella, un gran hueco, pero me asusta pensar que puede convertirse en casi lo único, reflexionaré sobre ello.

Entre el montón de cosas que tengo que pensar está, cuidarme, ir pensando en lo que no me importa heredar y lo que prefiero estrenar, decidir qué habitación de la casa será de ella, o él (por supuesto que ya he decidido que aunque no sea operativo porque dura muy poco, yo voy a decorar una habitación de bebé, ya tendré tiempo de cambiarla, además es una de tantas cosas que me encanta hacer, decorar), pensar en posibles nombres,(hasta ahora se lleva la palma Aurora seguida de muy cerca de Gabriela y si es niño...., tic, tac, eso creo que lo pensaré cuando me confirmen el sexo), quién se hará cargo de ella, o el, cuando se termine la baja martenal, la llevaré a la guarde?, vendrá alguien a casa?, se encargará su abuela que vive a 30 km pero que, siendo honesta, me encantaría?, como veis, muchas cosas en las que pensar.

Las primeras visitas médicas las tengo en este mes de Enero y no debo olvidarme de hacer a mi ginecóloga todas las preguntas que me hago, las estoy apuntando en una hoja, quien me atienda va a flipar con esta primeriza, a modo de confesión os cuento que entre esas preguntas está ¿puedo elegir la posición en la que pariré?, ¿es bueno darme el masaje perineal?, ¿cuándo debo hacerlo?, ¿hay posibilidad en Madrid de parir en el agua?, ¿qué opciones tengo?...

En otro orden de cosas, hay una de ellas que comienza a tocarme las narices y es esa frase que me repiten a menudo -ahora cuídate mucho, que estos mese son cruciales- creo que éso es de lo poco que sabemos todas las recien embarazadas, ahora, si no lo supieramos, ya se encargarían decenas de voces en decírnoslo, no es agradable (pese a que entiendes que se dice con la mejor de las intenciones, no quisiera que nadie se molestara) porque constantemente y de forma velada, te mencionan la posibilidad de que puedes perderlo, de que si no lo haces puede tener consecuencias para la niña, o el niño, terribles. Sinceramente en este sentido os diré que sé que mi bebé se cuece en mi interior, que soy yo quien lo está creando, que es mi cuerpo quien lo aloja, que será mi vientre del que salga y seré yo quien le dé vida, ya lo sé, y tened por seguro que si está de ser, será, del mismo modo que ha sido ahora y no antes cuando me he quedado embarazada. No quiero con este comentario ofender a nadie, mis disculpas si así ha sido, pero será algo que, aplicándome el cuento, me cuidaré de decirle a las futuras mamás.

Creo que de lo próximo que os hablaré será de la sensación que se me queda cuando se me dice que debo dejar de practicar los deportes que me gustan y de hacer el ejercicio físico que hago, por dejar hasta he dejado de bailar en casa a solas, bailar de esa manera que se baila cuando sabes que nadie te está mirando.

Termina un nuevo día.

domingo, 4 de enero de 2009

Lo supe


Ya estoy aquí, comienzo a publicar lo que se me pase por la cabeza llena de ilusión porque el motivo que me impulsa a ello también lo hace.

Cuándo supe que estaba embarazada?, un día de finales de Noviembre me noté extraña, tenía todos los síntomas que suelo tener cuando voy a tener la menstruación pero no los reconocía como tales, pensé, estoy embarazada. Ese sencillo pensamiento me aceleró el corazón y me dije a mí misma -no puede ser, estoy embarazada-, después de 19 meses, esta era la primera vez que tenía la seguridad, los anteriores meses había fantaseado con la idea.

Al día siguiente seguía sintiendo el mismo dolor en las tetas, las notaba más duras, y un ligero pinchacito en lo que debe ser el ovario derecho (no sé muy bien dónde está ningún órgano en mi cuerpo, podían haber sido gases pero preferí pensar lo que os digo), el caso, que seguí así varios días y me lo confirmé, me dije -estoy embarazada-.

No quise decir nada en voz alta para no parecer obsesiva, lo hice poco a poco, primero a mi pareja, el cual me aconsejó -no te hagas ilusiones que bla, bla, bla-, era de esperar, me fijé en el calendario, un día y otro, hasta que al final pude decir -aún no me ha venido la regla, voy a hacerme el test-, mi pareja me pidió que esperase hasta que estuviéramos juntos para hacerlo, esperé. Aquellas 2 rayitas no me hicieron más feliz de lo que ya era, sencillamente, me confirmaron lo que sabía, la ciencia me mostraba que estaba embarazada.

Empezaba un nuevo día.