Páginas

lunes, 22 de junio de 2009

Eres grande pequeña

Vaya! al parecer mi aspecto nada tiene que ver con mi hija, me explico. Son varias las personas que me dicen que estoy delgada, que no tengo mucha tripa (mentira cochina, para mí es enorme, deberías conocer lo que es cargar con ella todo el día), pues bien, hoy he tenido la primera ecografía de estimación de tamaño y peso de mi niña y me han dicho que eres grande, primero han medido tu cabeza y pensando que se había equivocado ha vuelto a hacerlo, su expresión ha sido -bueno, su mamá y su papá también son grandes, el peso estimado es de 2.200gr. aproximadamente, a lo que siempre hay que quitar algo...,-, no quiero ni pensarlo, me faltan algo más de 8 semanas para salir de cuentas, la semanas en las que mi niña debe coger peso, y yo me pregunto ¿cuánto va a coger esta criatura?.

Soy conocedora del tremendo margen de error con el que se manejan, con lo cual respiro tranquila, la próxima cita es en la Seg. Soc. veremos si me confirman lo mismo, además, un pajarito me ha soplado que al igual que mi embarazo está siendo muy bueno el parto va a ser corto y sin sufrimiento para ninguna de las dos ¿qué más puedo pedir?.

A parte de ésto que puedo decir, básicamente que estoy encantada, poco a poco vamos avanzando en crear su espacio y lo que será el nuestro para compartir con ella, lo hacemos con tanta ilusión que merece la pena dedicar todo nuestro tiempo, nos está quedando muy bonita la habitación. Aunque debo reconocer que la idea de no salir este verano se me hace cuesta arriba, estamos pensando escaparnos unos días a relajarnos, este año no tendremos nuestras maravillosas vacaciones, 15 días aquí y 15 allá, queremos estar en Madrid por si Adriana viene antes de tiempo, pero, 4 o 5 días en el mes de Julio serían estupendos, pasear por la playa, tomar cervecita en una terraza, visitar algún museo, leer y hablar sobre nuestro inmediato futuro como mamá y papá. Un nuevo rol entra en juego en mi vida y quiero pensar en tantas cosas.
El sábado pasado una amiga me decía que ella no había experimentado casi nada de lo que yo contaba, le dije -es normal, es tu segundo hijo- a lo que me contestó -no, tampoco lo disfruté así con la primera-.... eso me ha dado que pensar, al parecer mi propósito de vivir como una experiencia única todo mi embarazo ha sido real, estoy siendo capaz de hacerlo, me escucho, conozco cada uno de los movimientos de mi hija, sé qué reacciones provoca físicamente en mí y emocionalmente me encuentro tan tranquila cómo en el primer trimestre. En muchas ocasiones me invade un aire de felicidad casi extrema, hace tiempo esa sensación me habría hecho llorar, ahora me hace respirar profundamente y sonreír. Quiero ser capaz de transmitirte tantas cosas. Yo te estoy dando la vida y tú estás enriqueciendo la mía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario